Carretera vol. 1

En algún punto 
mientras miraba por el retrovisor
espíritus aparecieron del interior:
un sueño, una visión, un contrapunto,
la huida y la ceguera,
marcaron el punto y coma
de la línea a la carretera.

La palabra que marcaba
la víspera del escape de la alambrada,
el muro del barrio que se rompió,
o eso fue lo que la piel creyó.

Ida y vuelta, vuelta e ida
a la capital de los perdidos,
a la capital temerosa de los foráneos.
Mira, sólo vengo un rato,
no me sirven tus comentarios,
vengo de tierra de temerarios.

Sesenta kilómetros,
cuarenta minutos,
(dos) cientos de despedidas
y el doble de bienvenidas.

Una casa como destino,
un destino llamado casa,
las luces amarillas
y los callejones
recorriendo un verso libre,
métrica sin métrica,
con el regreso de la cabeza
a la realidad de ceniza.

FresnIrack 2

LyM,
esos de la esquina,
con aquellos simpatiza,
AyJ,
y uno de sus basiliscos
se devoró a sí mismo con un mordisco.
La Insurgentes,
siempre lleno de agentes
de todos los contingentes.
La cabeza de mi tío Armando,
nada pudimos hacer para salvarlo,
los demás nos dejaron,
para el lugar de los hidrocálidos se marcharon.

FresnIrack, crack, crack, crack.
El recuerdo de “Daniboy”
jugando al futbol,
estoy con mis primos y los demás,
pero nos cayó un convoy en el barrio
y los demás nos dijeron que ya se iban
y los que no pudimos correr:
encima de la camioneta.
¿Pero dónde estoy? ¿Alguien quiere decirme?
Sólo tengo 10 y años y decía que yo era
el portero de la selección.

FresnIrack, crack, crack, crack.
La confusión de unos cuantos,
una madrugada llena de espantos,
de las balas y sus relatos
para al final decir,
“este no era el infeliz”.
El susurro del plomo
le llegó a una niña
y como piraña
le devoró parte del pijama.
Rezamos por ella,
pero se apagó su llama.

¿Necrópolis?
Mírame, estoy vivo,
¿Necrópolis?
Mírenos, seguimos vivos.
¿Necrópolis?
Siempre tuvieron más que los demás
de la Insurgentes
y cuando el dinero de las grúas les salió
de un accidente
decidieron irse y decir que somos
una ciudad de muertos.
¿Necrópolis?
Megalópolis de sobrevivientes,
su sábado ya no es perpetuo,
pero no quiero oír sus lamentos
cuando se toman fotos con un fraudulento.
¡Monreal asesino!
-una mamá buscadora
-un niño huérfano
-un papá sin su hijo
-yo buscando la tumba de Yahir, mi amigo.
¿Sábado perpetuo?
Un domingo más siendo pasajero
del tren ligero para que te deje algo duradero
en esta ciudad cubierta de plata y acero.
Hogar le dicen, o eso creo.

Ojo por ojo,
diente por diente,
y si usted lo ordena,
se soluciona en caliente. El barrio estará vigilado
.

Carretera Vol. 2

Buenas tardes, 
¿Va directo al Parques?
Súbase joven, aún hay espacios.
He pensado mucho,
he pasado por el retorno de mi mente,
he visto como lucho
para ver las imágenes del remitente
Insurgente.

Amante de los incendios,
la llama arde y el corazón oxigena
lo que la mente congela
para olvidar la agonía impregnada
en su constante extinción prolongada
.

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